“No vienen a quitarnos el trabajo, vienen a ayudarnos para hacerlo mejor”. De esta forma tan clara, Pau Llopdefendió la figura de los periodistas ciudadanos en una charla que dio en el CEU de Elche.
Como os dije hace unos días, este periodista se encuentra volcado por completo en este fenómeno, primero con su blog personal en el que trata temas relacionados con el Periodismo 3.0; pero también en Bottup, que es uno de los medios ciudadanos más importantes actualmente. Por ello, he optado por fragmentar su conferencia en dos vídeos en los que, por un lado, destaco los aspectos más importantes que trató sobre la figura del periodismo en la actualidad y el papel que juegan los ciudadanos en el proceso informativo, y por otro, aspectos relacionados con la web Bottup.
Ya comenté hace unos días que Javier Penalva y Sergio Pérez Conde visitarían la Universidad Cardenal Herrera Ceu de Elche para hablarnos de sus respectivas carreras profesionales en el mundo de Internet. Aquí os dejo dos vídeos en los que ambos dejan claro que en este mundillo, quien no se mueve ni pone ganas, difícilmente podrá hacerse hueco: quejarse y quedarse de brazos cruzados no es una alternativa.
Cuestión de suerte, de perseverancia, de tener muchas ganas de trabajar en lo que a uno más le gusta o una conjunción de varios factores. Lo importante, a fin de cuentas, es que este apasionado de las últimas tecnologías ha demostrado con su ejemplo que en el mundo de Internet -cada vez más importante como medio informativo-, el éxito puede alcanzarse de la forma más inesperada siempre y cuando, claro está, pongamos también de nuestra parte. Eso sí, los consejos que pueda darnos mañana viernes en la charla que concederá en la UCH CEU serán bien recibidos.
Esta semana, también he tenido el placer de maquetar la página en la que se publicó el reportaje que escribí, y ha sido todo un placer porque desde el año pasado, cuando di diseño periodístico, le he cogido el gusto a esto de maquetar. Eso sí, prefiero un estilo mucho más visual e impactante que el de un periódico tradicional -algún día subiré la revista que diseñé para esta asignatura-, por lo que he tenido que cortarme a la hora de montar la página. Aún así, tampoco ha sido tan duro por el nuevo enfoque que han querido darle al proyecto los profesores responsables del mismo.
Esperemos que la próxima vez se fijen más en estas cosas no sólo por lo que molesta al que las hace y ve que el resultado final no es el correcto, sino también por la mala imagen que da el periódico por presentar páginas con estos fallos.
Los videojuegos viven un proceso de expansión sorprendente. Desde hace años, cada vez son más los nuevos usuarios que disfrutan del entretenimiento electrónico, y muchos los que aún se mantienen fieles a este hobby a pesar de los años. Sin embargo, desde diversos ámbitos, entre los que destacan los medios de comunicación, parece no asimilarse del todo bien este crecimiento.
Cualquier aficionado a los videojuegos podría describir con detalle decenas de casos en los que los medios de comunicación han tratado de forma poco ética -un mal tratamiento informativo- los aspectos relacionados con este entretenimiento. Uno de los más recordados, por ejemplo, sería el de Metal Gear Solid y el diazepam que podíamos usar para controlar el pulso del protagonista cuando éste empleaba los rifles de precisión, o el del joven que asesinó a sus padres y hermana pequeña con una katana, según algunos medios, emulando tanto estética como psicológicamente al protagonista de Final Fantasy VIII. Igualmente, no han sido pocas las veces en las que noticias actuales referidas a los videojuegos violentos iban acompañadas en los telediarios por imágenes de títulos tan antiguos como Carmageddon.
Quedarse únicamente con los aspectos que nos convienen es una clara muestra de manipulación informativa. De ahí que resulte poco saludable publicar constantemente informes que critican sin tregua a los videojuegos por fomentar malos hábitos, por su violencia, etc., y luego se obvien declaraciones que abogan por otro tipo de medidas distintas a las prohibiciones.
Los videojuegos ya no son un entretenimiento destinado únicamente a los más pequeños. El mercado ha madurado, el público ha crecido, y por ello es ridículo criticar únicamente a las desarrolladoras de videojuegos por crear títulos con contenidos violentos -destinados a un público adulto-, y no centrarse en otros aspectos como la educación de los jóvenes, o el control que los padres deberían ejercer sobre lo que consumen sus hijos (¿a que a nadie se le ocurriría llevar a un niño de 12 años al cine a ver La Matanza de Texas?). Como demuestra tantadisparidaddeestudios, éste es un mercado que hay que seguir estudiando sin demonizarlo a las primeras de cambio.
Desde aquí sólo pido que los medios de comunicación no se conviertan exclusivamente en los altavoces de individuos como el siguiente:
La revolución de la Web 2.0ha potenciado la unión entre lectores y periodistas en la creación de productos informativos. Ahora un lector cualquiera puede avisar de un dato erróneo ofrecido en una noticia y lograr que el redactor la revise ampliando la información. Del mismo modo, un periodista puede conducir a sus lectores a otros documentos que amplíen detalladamente los aspectos más importantes de una noticia mediante el empleo del hipervínculo, y así permitir al usuario decidir el grado de información sobre un tema que desea consumir. En definitiva, tanto lectores como periodistas tienen ante si un importante abanico de posibilidades que nunca deben obviarse si lo que se desea es ofrecer el producto informativo más completo e interesante posible.
La interactividad, por tanto, es a su vez una herramienta y una filosofía a la hora de plantear una noticia que todo periodista debería tener en cuenta en su trabajo diario ya que, de esta interacción con los lectores, se pueden extraer muchas más ventajas que inconvenientes.