Las fuentes son sagradas… y útiles

Escaneo de El Perinqué (Canarias 7)A todo estudiante de periodismo le enseñan desde el primer minuto de carrera que las fuentes son sagradas. Esto es así no sólo porque resulta necesario contar con una base sólida a partir de la cual presentar un hecho noticioso al lector, sino también porque es la forma más segura de evitar que nos tomen el pelo: si contrastamos las fuentes, si comprobamos que lo que nos han dicho es cierto, como mucho erraremos en determinados detalles, pero no en todo lo que hagamos. Y comento todo esto porque por desgracia cada vez se impone más la moda de copiar y pegar noticias sin salir a la calle en busca de nuevos datos, que precisamente es lo que ha pasado con el suplemento El Perinqué de Canarias 7.

Antes, sin embargo, me gustaría aclarar unas cosas. Como algunos ya sabréis soy redactor de la revista Vandal Online, que está especializada en videojuegos. En este sector, se celebra con especial interés el día de los Inocentes y el llamado April Fools (que nosotros no celebramos) publicándose desde la mayoría de medios diversas noticias falsas que no buscan engañar a nadie -a este tipo de “informaciones” se les conoce como fakes-, pero sí divertir a los aficionados a los videojuegos. De ahí que en el caso español, cada 28 de diciembre la red se llene de noticias que hacen referencia a acuerdos imposibles entre compañías, a nuevos títulos esperados por todos pero que en realidad son una quimera, o a declaraciones estúpidas entre directivos que cargan contra la competencia.

Lógicamente, en el caso de Vandal Online se publicaron tres inocentadas distintas dedicadas a las tres grandes compañías del sector del entretenimiento: Nintendo, Sony y Microsoft; inocentada ésta última que finalmente se ha convertido en la peor pesadilla para la redacción de El Perinqué. Y digo esto porque en este suplemento aparecía publicada el 17 de enero gran parte de esta noticia inventada, la cual se daba como si fuera cierta. Lo peor es que ni siquiera se citó a la fuente de la que surgía dicha información, lo que no habría restado importancia al hecho de publicar una broma como algo totalmente cierto, pero sí al menos demostraría cierto grado de cortesía por parte del medio al citar a la fuente primaria.

Ante esta situación, un colaborador de Vandal Online escribió un correo electrónico algo brusco, eso sí, en el que les remarcaba que la noticia que habían copiado era falsa, que no habían citado la fuente y algo más importante todavía, que para “mayor agravio, la noticia aclara en español e inglés que se trata de una broma, tras haber pasado la fiesta, incluyendo además la imagen de un monigote de papel al pulsar en los enlaces que amplían la información“. Finalmente les reclamaba que “demuestren su profesionalidad, aclarando al menos que Steven Spielberg no realizará dicho documental, y pidiendo disculpas a los lectores.” La respuesta que recibió a mí personalmente me deja atónito:

Nos alegra saber que nos prestas tanta atención y que disfrutas jugando. Por desgracia, nosotros no tenemos demasiado tiempo para juegos. Tampoco creemos que este error, inducido por una broma carente de sentido del humor y bastante verosímil, sea motivo para que nos sometas a este escarnio. Todos los que aquí trabajamos somos licenciados y, de momento, en las Facultades de Ciencias de la Comunicación no hay ninguna especialidad en videojuegos“.

Vale. Entiendo que los videojuegos sigan siendo para determinados sectores una especie de juguete demoniaco que enseña a los niños a asesinar. Lo que no me entra en la cabeza es que ante un error propio se critique la falta de humor de otro medio por no avisar con más claridad que lo que ha publicado era una inocentada. ¿Pero es que el nombre del redactor -Panete Fernández- que publica la información no es ya un indicio de que algo falla? ¿Es que el hecho de que se incluya al inicio de la noticia un aclaratorio “Día de los Inocentes 2007. This is a joke similar to the English April Fool’s Day” no es sinónimo de que muy seria no va a ser la noticia? ¿Y no es ya el colmo que aparezca una enorme figura del clásico muñeco del Inocente Inocente cada vez que intentas acceder a la portada del supuesto documental? No, la culpa está claro que es de Vandal Online por no pensar en la gente que copia las noticias sin ni siquiera leérselas.

Rectificación en El PerinquéLo peor es que encima se infravalora el sector de los videojuegos sólo porque “en las Facultades de Ciencias de la Comunicación no hay ninguna especialidad” relacionada con este mundillo. Perfecto. Ahora sabemos que simplemente por este detalle no resulta necesario informarse mínimamente para hablar acerca de videojuegos, ni mucho menos contrastar las fuentes. Total, si éste es un sector menor.

Aún así, El Perinqué ha corregido su error y en el número publicado el 24 de enero reconocen haber pecado de inocentes. Sin embargo, vuelven a cargar contra Vandal Online por publicar una broma “con muy poquita gracia”. Seguramente no les hará gracia por todo lo ocurrido, y tal vez no sea graciosa, pero no se pueden escudar en que un medio ha publicado una inocentada para obviar que todo ha sido culpa de ellos al no preocuparse lo más mínimo por hacer bien su trabajo. Y soy el primero que a veces cometo errores -en ocasiones más de los que debería por las prisas-, pero nunca me veréis criticar a los demás por hacer mal mi trabajo; yo me cabreo conmigo mismo e intento seguir con mi trabajo de la mejor forma posible. Tal vez los redactores de este medio deberían hacer lo propio.

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2 Responses to Las fuentes son sagradas… y útiles

  1. sergio dice:

    Enhorabuena Alberto, buen post.

    Ya tenemos una nueva respuesta a la pregunta que todavía se hacen muchos (algunos, estudiantes de periodismo!!!) sobre para qué sirve un blog.

    Pues sirve entre muchas cosas para esto, para poder contar y denunciar los errores de la prensa tradicional, hasta hace poco intocable e incontestable por aquella vieja máxima que gobierna en el mundo de la prensa y que dice que ‘perro no come perro’. Hipocresía.

    Simplemente insistiría en una cosa. El periodista -como cualquier otra persona- puede equivocarse. Puede equivocarse en los datos. Pero no en la forma de trabajar. Si no se citan ni se contrastan fuentes, independientemente de la sección del medio en la que se encuadre la noticia, no se está ejerciendo bien el periodismo. Se está destrozando. Y desde luego, lo que no puede hacer nunca es despreciar al lector. Y menos, al que le advierte -en el tono que sea, que eso es harina de otro costal- de un error.

    Lo dicho, me gustó el post.

  2. Perdón por el retraso a la hora de contestar, pero es que ahora lo hago con motivo. El otro día cometí un error en uno de mis post, y fue por ir con prisas y no centrarme en lo que tenía que centrarme. Eso sí, mi actitud no fue la de ir con prepotencia; creo que tus clases están sirviendo para que nos conciencemos de que todos podemos equivocarnos y que lo mejor es reconocer los errores y hacer autocrítica.

    Un saludo.

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